Hebreos 11 : 1 , 2, 6
1  La fe es la constancia de las cosas que se esperan y la comprobación de los hechos que no se ven.
2  Por ella recibieron buen testimonio los antiguos.

6  Pero sin fe es imposible agradar a Dios (...)


Genesis 22
1 Aconteció después de estas cosas que Dios probó a Abraham, diciéndole: —Abraham. El respondió: —Heme aquí.
2  Y le dijo: —Toma a tu hijo, a tu único, a Isaac a quien amas. Vé a la tierra de Moriah y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.
3 Abraham se levantó muy de mañana. Enalbardó su asno, tomó consigo a dos de sus siervos jóvenes y a Isaac su hijo. Partió leña para el holocausto, y levantándose, fue al lugar que Dios le dijo.
4  Al tercer día Abraham alzó sus ojos y divisó el lugar de lejos.
5  Entonces Abraham dijo a sus siervos: —Esperad aquí con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros.
6  Abraham tomó la leña del holocausto y la puso sobre Isaac su hijo. El tomó en la mano el fuego y el cuchillo, y se fueron los dos juntos.
7  Entonces Isaac dijo a Abraham su padre: —Padre mío… Y él respondió: —Heme aquí, hijo mío. Le dijo: —He aquí el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?
8  Abraham respondió: —Dios mismo proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío. E iban los dos juntos.
9  Cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, Abraham edificó allí un altar. Arregló la leña, ató a Isaac su hijo y lo puso sobre el altar encima de la leña.
10  Abraham extendió su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo.
11  Entonces el ángel de Jehovah llamó desde el cielo diciendo: —¡Abraham! ¡Abraham! El respondió: —Heme aquí.
12  Y le dijo: —No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada, porque ahora conozco que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único.
13  Entonces Abraham alzó la vista y miró, y he aquí que detrás de sí estaba un carnero trabado por sus cuernos en un matorral. Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.
14  Abraham llamó el nombre de aquel lugar Jehovah-yireh. Por eso se dice hasta hoy: "En el monte de Jehovah será provisto."
15  El ángel de Jehovah llamó por segunda vez a Abraham desde el cielo,
16  y le dijo: —He jurado por mí mismo, dice Jehovah, que porque has hecho esto y no me has rehusado tu hijo, tu único,
17  de cierto te bendeciré y en gran manera multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está en la orilla del mar. Tu descendencia poseerá las ciudades de sus enemigos.
18  En tu descendencia serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz.
19  Abraham regresó a sus siervos, y levantándose se fueron juntos a Beerseba. Y Abraham habitó en Beerseba.


Genesis 12
1 Entonces Jehovah dijo a Abram: "Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.
2  Yo haré de ti una gran nación. Te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
3  Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra."
4 Abram se fue, como Jehovah le había dicho, y Lot fue con él. Abram tenía 75 años cuando salió de Harán.
5  Abram tomó a Sarai su mujer, a Lot su sobrino y todos los bienes que habían acumulado y a las personas que habían adquirido en Harán; y partieron hacia la tierra de Canaán. Después llegaron a la tierra de Canaán,
6 y Abram atravesó aquella tierra hasta la encina de Moré, en las inmediaciones de Siquem. Los cananeos estaban entonces en la tierra.
7  Y se apareció Jehovah a Abram y le dijo: "A tu descendencia daré esta tierra." Y él edificó allí un altar a Jehovah, quien se le había aparecido.
8  Después se trasladó a la región montañosa al oriente de Betel y extendió allí su tienda, entre Betel al oeste y Hai al este. Allí edificó un altar a Jehovah e invocó el nombre de Jehovah.
9  Después partió de allí y se dirigió progresivamente hacia el Néguev.
10 Hubo hambre en la tierra, y Abram descendió a Egipto para residir allí, pues el hambre era grande en la tierra.
11  Y aconteció que cuando estaba por llegar a Egipto, dijo a Sarai su mujer: "He aquí, reconozco que tú eres una mujer bella.
12  Y puede suceder que al verte, los egipcios digan: ‘Es su mujer’, y me maten a mí, y a ti te conserven la vida.
13  Di, por favor, que eres mi hermana, para que me vaya bien por tu causa y mi vida sea conservada por causa de ti."
14 Y aconteció que cuando Abram entró en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era muy bella.
15  También la vieron los ministros del faraón, y la alabaron ante él. Y la mujer fue llevada al palacio del faraón,
16  quien favoreció a Abram por causa de ella. Este obtuvo ovejas, vacas, asnos, siervos, siervas, asnas y camellos.
17  Entonces Jehovah afligió al faraón y a su familia con grandes plagas por causa de Sarai, mujer de Abram.
18  Y el faraón llamó a Abram y le dijo: "¿Por qué me has hecho esto? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer?
19  ¿Por qué dijiste: ‘Es mi hermana’, poniéndome en ocasión de tomarla para mí por mujer? Ahora pues, aquí está tu mujer. Tómala y vete."

Genesis 14 :14 --> 15 : 21
14  Cuando Abram oyó que su sobrino había sido tomado cautivo, reclutó a sus 318 criados nacidos en su casa, y los persiguió hasta Dan.
15  Los atacó de noche, él con sus siervos, los derrotó y los persiguió hasta Hoba, que está al norte de Damasco.
16  Así recobró todos los bienes y también recobró a su sobrino Lot, sus bienes, y también a las mujeres y a la gente.
17  Cuando Abram volvía de derrotar a Quedarlaomer y a los reyes que estaban con él, el rey de Sodoma salió a su encuentro en el valle de Savé, que es el valle del Rey.
18  También Melquisedec, rey de Salem, quien era sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino
19  y le bendijo diciendo: "Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra.
20  Bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos." Y Abram le dio a él el diezmo de todo.
21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: —Dame las personas, y toma para ti los bienes.
22  Abram respondió al rey de Sodoma: —He hecho votos a Jehovah, el Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra,
23  que no tomaré ni un hilo, ni la correa de un calzado, nada de todo lo que es tuyo, para que no digas después: "Yo enriquecí a Abram."
24  Yo no tomaré nada, excepto lo que han comido los jóvenes y la parte de los hombres que fueron conmigo: Aner, Escol y Mamre. Ellos sí tomarán su parte.
1 Después de estas cosas vino la palabra de Jehovah a Abram en visión, diciendo: —No temas, Abram. Yo soy tu escudo, y tu galardón será muy grande.
2 Abram respondió: —Oh Señor Jehovah, ¿qué me has de dar? Pues continúo sin hijos, y el heredero de mi casa será Eliezer, de Damasco.
3  —Añadió Abram—: A mí no me has dado descendencia, y he aquí me heredará un criado nacido en mi casa.
4  Y he aquí que la palabra de Jehovah vino a él diciendo: —No será éste el que te herede, sino que alguien que salga de tus entrañas será el que te herede.
5  Entonces lo llevó fuera y le dijo: —Mira, por favor, al cielo y cuenta las estrellas, si acaso las puedes contar. —Y añadió—: Así será tu descendencia.
6  El creyó a Jehovah, y le fue contado por justicia.
7 Entonces le dijo: —Yo soy Jehovah, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra como posesión.
8  El respondió: —Oh Señor Jehovah, ¿cómo sabré que yo la he de poseer?
9  Le respondió: —Tráeme una vaquilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.
10  El tomó todos estos animales, los partió por la mitad y puso cada mitad una frente a otra. Pero no partió las aves.
11  Entonces descendieron unos buitres sobre los cuerpos muertos, y Abram los ahuyentaba.
12  Pero cuando el sol estaba por ponerse, cayó sobre Abram un sueño profundo, y he aquí que se apoderó de él el terror de una gran oscuridad.
13  Entonces Dios dijo a Abram: —Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que no será suya, y los esclavizarán y los oprimirán 400 años.
14  Pero yo también juzgaré a la nación a la cual servirán, y después de esto saldrán con grandes riquezas.
15  Pero tú irás a tus padres en paz y serás sepultado en buena vejez.
16  En la cuarta generación volverán acá, pues hasta ahora no ha llegado al colmo la maldad de los amorreos.
17 Y sucedió una vez que el sol se puso y hubo oscuridad que he aquí, apareció un horno humeante, y una antorcha ardiendo pasó por en medio de los animales divididos.
18  Aquel día Jehovah hizo un pacto con Abram diciendo: —A tus descendientes daré esta tierra, desde el arroyo de Egipto hasta el gran río, el río Eufrates;
19  la tierra de los queneos, quenezeos, cadmoneos,
20  heteos, ferezeos, refaítas,
21  amorreos, cananeos, gergeseos y jebuseos.

Genesis 13
14 Jehovah dijo a Abram, después que Lot se había separado de él: "Alza tus ojos y mira desde el lugar donde estás, hacia el norte, el sur, el este y el oeste.
15  Porque toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia, para siempre.
16  Yo haré que tu descendencia sea como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá ser contada.
17  Levántate, anda a lo largo y a lo ancho de la tierra, porque a ti te la daré."
18  Entonces Abram trasladó su tienda, se fue y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y allí edificó un altar a Jehovah.


Genesis 18
1 Jehovah se apareció a Abraham en el encinar de Mamre, cuando él estaba sentado en la entrada de la tienda, en el pleno calor del día.
2  Alzó sus ojos y miró, y he aquí tres hombres que estaban de pie frente a él. Y al verlos, corrió desde la entrada de la tienda para recibirlos, y se postró a tierra.
3  Y dijo: —Señor, si he hallado gracia ante tus ojos, por favor, no pases de largo a tu siervo.
4  Que se traiga un poco de agua para que lavéis vuestros pies y os recostéis debajo del árbol.
5  Yo traeré un pedazo de pan, y repondréis vuestras fuerzas y después proseguiréis; porque para esto habéis pasado cerca de vuestro siervo. Ellos dijeron: —Sí; haz así como dices.
6  Entonces Abraham fue de prisa a la tienda de Sara y le dijo: —Toma rápidamente tres medidas de harina fina, amásala y prepara unas tortas.
7  Luego corrió Abraham a donde estaban las vacas y tomó un ternero tierno y bueno, y se lo dio al mozo; y éste se dio prisa para prepararlo.
8  Después tomó mantequilla, leche y el ternero que había preparado, y lo puso delante de ellos. Y mientras comían, él se quedó de pie junto a ellos debajo del árbol.
9 Ellos le preguntaron: —¿Dónde está Sara tu mujer? El respondió: —Adentro, en la tienda.
10  Entonces dijo: —Ciertamente volveré a ti después del tiempo que dura el embarazo, y he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Sara escuchaba junto a la entrada de la tienda que estaba detrás de él.
11  Abraham y Sara eran ancianos, de edad avanzada. A Sara le había cesado ya la regla de las mujeres.
12  Y Sara se reía dentro de sí, diciendo: "Después que he envejecido, ¿tendré placer, siendo también anciano mi señor?"
13  Entonces Jehovah dijo a Abraham: —¿Por qué se ríe Sara, diciendo: "¿Realmente he de dar a luz siendo vieja?"
14  ¿Acaso existe para Jehovah alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, después del tiempo que dura el embarazo, y Sara habrá tenido un hijo.
15  Entonces Sara, porque tuvo miedo, negó diciendo: —No me he reído. Pero él dijo: —No, sino que sí te has reído.
16  Los hombres se levantaron de allí y miraron hacia Sodoma. Abraham iba con ellos para despedirlos.
17  Entonces Jehovah dijo: —¿He de encubrir a Abraham lo que voy a hacer,
18  habiendo de ser Abraham una nación grande y poderosa, y que en él han de ser benditas todas las naciones de la tierra?
19  Porque yo le he escogido y sé que mandará a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino de Jehovah, practicando la justicia y el derecho, para que Jehovah haga venir sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.
20  —Además Jehovah dijo—: Ciertamente el clamor de Sodoma y de Gomorra es grande, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo.
21  Descenderé, pues, para ver si han consumado su maldad, según el clamor que ha llegado hasta mí; y si no, lo sabré.
22  Los hombres partieron de allí y se fueron a Sodoma. Pero Abraham quedó todavía delante de Jehovah.
23 Entonces Abraham se acercó y dijo: —¿Destruirás también al justo con el culpable?
24  Quizás haya cincuenta justos dentro de la ciudad; ¿la destruirás con todo y no perdonarás el lugar por causa de los cincuenta justos que estén dentro de ella?
25  Lejos esté de ti hacer tal cosa: hacer morir al justo con el culpable, y que el justo sea tratado como el culpable. ¡Lejos esté de ti! El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?
26  Entonces respondió Jehovah: —Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré todo el lugar en consideración a ellos.
27  Intervino Abraham y dijo: —He aquí, ya que he comenzado a hablar con mi Señor, a pesar de que soy polvo y ceniza,
28  quizás falten cinco para ser cincuenta justos. ¿Destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Le respondió: —No la destruiré, si encuentro allí cuarenta y cinco.
29  Volvió a hablarle diciendo: —Quizás se encuentren allí cuarenta… Y respondió: —No lo haré en consideración a los cuarenta.
30  Abraham le dijo: —Por favor, no se enoje mi Señor si hablo: Quizás se encuentren allí treinta… Y respondió: —No lo haré, si encuentro allí treinta.
31  Y dijo: —He aquí, ya que he empezado a hablar a mi Señor, quizás se encuentren allí veinte… Y respondió: —No la destruiré en consideración a los veinte.
32  Volvió a decir: —Por favor, no se enoje mi Señor, si hablo sólo una vez más: Quizás se encuentren allí diez… Y respondió: —No la destruiré en consideración a los diez.
33  Y Jehovah se fue luego que acabó de hablar con Abraham. Y Abraham regresó a su lugar.


Genesis 19 : 24 -> 29
24  Entonces Jehovah hizo llover desde los cielos azufre y fuego de parte de Jehovah sobre Sodoma y Gomorra.
25  Y trastornó aquellas ciudades, toda la llanura con todos los habitantes de las ciudades y las plantas de la tierra.
26  Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se convirtió en una columna de sal.
27  Abraham se levantó muy de mañana, fue al lugar donde había estado delante de Jehovah
28  y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de la llanura. Y al mirar, he aquí que el humo subía de la tierra como el humo de un horno.
29  Y sucedió que cuando Dios destruyó las ciudades de la llanura, se acordó Dios de Abraham y sacó a Lot de en medio de la destrucción, al trastornar las ciudades donde Lot había estado.


Genesis 20
1 Abraham partió de allí hacia la tierra del Néguev. Acampó entre Cades y Shur y residió en Gerar.
2  Abraham dijo de Sara su mujer: "Ella es mi hermana." Y Abimelec, rey de Gerar, mandó y tomó a Sara.
3  Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche y le dijo: —He aquí que vas a morir por causa de la mujer que has tomado, la cual es casada.
4  Abimelec, quien todavía no se había acercado a ella, dijo: —Señor, ¿acaso has de matar a la gente inocente?
5  ¿Acaso no me dijo él: "Ella es mi hermana", y ella también dijo: "El es mi hermano"? Con integridad de mi corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto.
6  Dios le dijo en sueños: —Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto. Yo también te detuve de pecar contra mí, y no te permití que la tocases.
7  Ahora pues, devuelve la mujer a su marido, porque él es profeta y orará por ti, y tú vivirás. Y si no la devuelves, ten por cierto que morirás irremisiblemente, tú y todos los tuyos.
8 Entonces Abimelec se levantó muy de mañana, llamó a todos sus servidores y dijo todas estas palabras a oídos de ellos. Y los hombres temieron mucho.
9  Después Abimelec llamó a Abraham y le preguntó: —¿Qué nos has hecho? ¿En qué te he ofendido para que hayas traído sobre mí y sobre mi reino un pecado tan grande? Has hecho conmigo cosas que no debiste hacer.
10  —Dijo además Abimelec a Abraham—: ¿Qué has visto, para que hicieras esto?
11  Abraham respondió: —Porque pensé: "Seguramente no hay temor de Dios en este lugar y me matarán por causa de mi mujer."
12  Y a la verdad, también es mi hermana. Ella es hija de mi padre, pero no de mi madre; así que la tomé por mujer.
13  Cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije a ella: "Este es el favor que tú me harás: En todos los lugares a los que lleguemos dirás de mí: ‘El es mi hermano.’"
14 Entonces Abimelec tomó ovejas y vacas, siervos y siervas; se los dio a Abraham y le devolvió a Sara su mujer.
15  Y le dijo Abimelec: —He aquí mi tierra está delante de ti. Habita donde bien te parezca.