El Fin Justifica los Medios

La idea
La sospecha
Maquiavelo: que medios y que fines
Lo que habría que pensar


La idea

Es cierto, el fin siempre justifica los medios en el sentido que cada meta (o fin) necesita de ciertos procedimientos, de ciertas jugadas para ser alcanzada. Si quiero capturar el rey del oponente sobre el juego de ajedrez voy a tener que hacer una serie de movimientos que me van a llevar (en el mejor de los casos) a esa situación. Si mi fin es saber historia, tengo que estudiar historia. El fin, pide un cierto camino, requiere de ciertos medios.

Al mismo tiempo que un fin demanda ciertos medios, excluye todos los otros. Si yo quiero capturar al rey del oponente, no voy a poner mi propio rey en una posición en que sé pertinentemente que voy a perder el juego antes de haberme acercado siquiera al suyo. Si quiero saber de historia, el camino que queda excluido naturalmente es el que no me lleva a este fin, esto es : no estudiar. Que absurdo sería decir “mi meta es saber historia, y para eso me dedico exclusivamente a evitar todo lo que pueda parecerse a aprender historia”.

Los fines requieren pues siempre ciertos medios, a la vez que descartan ciertos otros.


La sospecha

Ahí donde la frasecita  esa provoca sospechas, es cuando pensamos en un escenario más complejo: tengo un fin que considero bueno, como por ejemplo llevarle chocolates a mi tía que está hospitalizada porque se quebró un pierna. Pero el único medio que tengo a disposición para alcanzar ese fin, es malo: tengo que robar los chocolates porque no tengo dinero. ¿Acaso ese fin deseable justifica el hecho de que yo robe? Delicada pregunta.

Es delicada porque en realidad en esa situación hay dos metas, dos fines que están en competición. Una meta es llevarle los chocolates a la tía, la otra es de cumplir con esa regla moral de “no robar”. La meta que sea más valiosa, es decir, aquella que yo quiera alcanzar prioritariamente es la que va a determinar la clase de medios que voy a emplear. Si vale más para mí la acción de llevar los chocolates, voy a poner la regla moral en segundo plano. Si vale más el cumplir con la regla moral, no voy a llevarle chocolates a mi tía hasta que tenga los medios económicos de hacerlo. La meta cambia, los medios cambian. 


Maquiavelo : que medios y que fines

Este año tengo una clase de historia moderna y hemos estado revisando un poco el famoso tratado de Nicolás Maquiavelo que llamamos el Príncipe (1513). Ahí es donde encontramos el origen de aquella carga negativa que tiene el adjetivo maquiavélico porque este  librito es un compendio de técnicas o métodos para que un gobernante conserve su poder, y los métodos no son muy “católicos” que digamos. Ahí Maquiavelo  pone repetidamente la moral en segundo plano, diciendo que el lícito engañar, lícito ser hipócrita, lícito ser cruel mientras esto permita a un príncipe mantener su poderío. Incluso es aconsejable, dice él, porque los que logran mantenerse en el mando, son casi siempre la gente que juega sucio. Y pone una serie de ejemplos.

En una clase en que llegamos a este punto, se abrió un debate en donde varios metieron su cuchara. Y por ahí se anduvo paseando una idea, que suena bien, pero que es basura. Y es pensar que, Maquiavelo fue “más científico” porque hizo abstracción de la moral. O sea: un tipo mientras más “libre” esté moralmente, más científico es, y más realista es su aporte. Por ejemplo, hasta el día de hoy nuestro sentido moral nos prohibe experimentar con seres humanos. No concebiríamos por ejemplo que, para hacer un estudio comparativo de dos virus mortales, en una clínica se seleccionara 10 niños sanos para inocularles a 5 de ellos el virus n° 1 y a los otros 5 el virus n°2 para ver luego tranquilamente las diferencias y similitudes de las agonías de los chicos. ¿Deberíamos por lo tanto concluir que nuestros médicos son poco científicos porque todavía se rigen por ciertos criterios morales? Evidentemente no.

Y es que la ciencia, como la política, son medios y como tales pueden ser utilizados para diferentes fines.
Y claro: el típico ejemplo de la bomba atómica. El conocimiento de la estructura del átomo permite abastecer países enteros de energía eléctrica con un mínimo de contaminación, como también permite elaborar un arma impresionantemente devastadora.

Para volver a Maquiavelo, el fin de todos esos métodos y consideraciones presenta está claro, el lo afirma explícitamente: Se trata de conservar el poder. Por eso que tantos procedimientos que el contempla son inmorales (1)  porque, ser bueno no es la meta. La meta es únicamente mantenerse en el poder. Ahí donde Maquiavelo impresiona con su pragmatismo, es que no se arruga en enunciar los fines que se persiguen de hecho, en la sociedad que el conoce: elogios, y más poder.


Lo que habría que pensar

La discusión no es pues si los fines justifican o no los medios, porque siempre se necesitan medios para alcanzarlos. La discusión radica en determinar cuales son los fines que vale la pena alcanzar. Si el fin es el poder, claro, porqué no esclavizar a la gente, forzarlos con armas, con drogas, amenazas, campos de concentración, y todos los medios al que un sistema totalitario puede hoy recurrir... pero francamente, ¿quien puede decir que eso vale la pena?

Hay que sacarse la idea de que un teórico político, o un político es mejor, o más pragmático si dedica sus esfuerzos a alcanzar metas poniendo a un lado la moral. O, dicho al revés: Es un error pensar que un teórico o un político es menos bueno, menos científico, o menos pragmático si persigue fines morales.
Al contrario, sería a mi juicio, bastante aconsejable que la gente involucrada en política se dedicara, menos a tratar de obtener poder y dinero, y más en alcanzar fines como la justicia o la libertad (y no veo en que la justicia y la libertad serían metas menos pragmáticas que el poder o el dinero). 

Una vez que las metas están bien claras, los medios también se aclaran. Si el fin es proteger a los niños del sida, porque la vida de un niño vale, métodos como el contaminarlos con el virus de adrede, simplemente quedan descartados, a pesar de que pueda ser “util” tener niños destinados a ser conejillos de indias. Si la meta de una mamá al limpiar a su hijito es que no se le irrite la piel por andar todo el día con el mismo pañal sucio, no va a utilizar ácido muriático, aunque sirva muy bien para despegar la mugre. Y no va a ser menos mamá, o una mamá menos realista porque no usa ácido. 


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(1) ojo que expresamente pongo inmoral y no amoral. La primera palabra significa que se opone a la moral, que va en contra de ella (o sea supone que si hay una moral que se puede contravenir). La segunda palabra es utilizada en general con una conotación de “en este plano la moral no existe”. Contiene la idea de que hay ciertos ámbitos, ciertos juegos, que escapan a la moral, lo que evidentemente no es cierto. Inventemos un juego: se trata de aplastar niñitos recién nacidos con una pala mecánica. El que aplasta a la mayor cantidad de niñitos gana. Tenemos un ámbito, con sus propias reglas. ¿Acaso se escapa esto a la moralidad? No. es un juego inmoral y punto. Pero no faltaría el antropólogo estúpido que vendría a decir: “si pero en ese juego, el aplastar niñitos con máquinaria pesada se justifica, por que esas son las reglas del juego”. Ahí solo cabe decir (con acento argentino): Pará de decir boludeces, querés ?!